Naquella noche, marcada por una tensión y revelaciones que resonaban en los corazones de Alex y Rebecca, el tiempo parecía dilatarse, prolongándose en una secuencia de momentos tumultuosos. En la tranquilidad de la madrugada, después de horas inmerso en una corriente alcohólica que Alex evitaba desde la reconciliación con Rebecca, decide enviarle un mensaje.
"Encuéntrame en nuestra casa." – Sosteniendo las llaves del coche, deja su apartamento, cada paso reflejando los pensamientos tumultuosos