Las dos hermanas comparten sonrisas, revelando la alegría que sienten por haber obtenido el perdón de su hermano al que tanto han fallado. Al regresar a la mesa de amigos, son recibidas por miradas curiosas de todos.
– Entonces, ¿qué fue eso? – Pregunta Christine, mirando a las amigas.
– No necesitamos hablar de eso. – Responde Luiza, sentándose con una expresión serena, mientras Camila mantiene una sonrisa discreta.
– ¿Se volvieron locas? ¿Cuál es el siguiente paso, traerlo a almorzar con noso