En aquel momento, la mirada azul de Alex se transformó en una oscuridad profunda. Suspira, fijando las cámaras, y, a pesar del nerviosismo que lo envuelve, mantiene la compostura con maestría. Sus ojos exhalan un frío que eriza la columna de todos, dejando una sensación desconcertante en el aire.
– Buenas tardes a todos. – Inicia la conferencia con voz firme y autoritaria. – Casi ocho meses han pasado desde esa noche que cambió mi vida por completo, una noche en la que ni siquiera estaba en Bos