—¿Qué me garantiza que vas a cumplir con tu palabra?— pregunta Jacobo, tratando de poder ver el rostro a Dante
—yo, yo te doy mi palabra— el padre de Dante, tío de Adams por fin habla, le hace señas a su hijo para que se marche y así puedan apagar la luz blanca, para que haya claridad en la mirada de Jacobo —¡Ya lo pueden soltar!— ordena y sus hombres lo sueltan, cuando por fin Jacobo puede ver, busca con su mirada rápidamente a Dante, pero no está. —mi hijo tuvo que irse. Pero aquí el trato l