EL AMOR ESTA EN EL AIRE Y UNA LEJOS DE TODO
Cuando Rosse se despidió de Doménico con un casto beso, sintió unas ganas enormes de comérselo a besos, ya que su cuerpo lo extrañaba demasiado, aunque hace pocas horas había sucumbido a sus caricias entregándose por completo, pero como él le había dicho que no eran novios decidió que no se merecía una despedida como de película, iba a salir del auto cuando Doménico la tomo de la cintura atrayéndola hacia él, comiéndose su boca a besos terminando