—Esos niños no me gustan — Mientras le arreglaba el cuello de su camisa.
—¿Por qué mami? Parecen buenos y su perrito es muy amistoso, ese día nos divertimos mucho. — Recordando como el enorme perro le había lamido el rostro en varias ocasiones.
—Es que su mamá me trato muy mal y eso me puso muy triste, hasta me dan ganas de irme de viaje otra vez, esa señora me trato muy mal — Agachando el rostro como si estuviera llorando.
—¡No mami! No te vayas — Rodeando con sus pequeños bracitos el cuello d