08: Caleb y Sofía

¡Rayos! Todo mi cuerpo duele, parece que mi nariz ha dejado de sangrar pero todo mi rostro está manchado, en estos momentos me arrepiento de salir solo, Elihana es valiente pero no podía arriesgarme a que le hicieran algo ¡Diablos! ¡Elihana! ¿¡Donde rayos está!? Comienzo a buscarla con la mirada, estoy en el piso con los brazos atados a una viga que sostiene lo que parece ser un lugar abandonado.

Empiezo a tactár como mis dedos, una cuerda me tiene inmovilizado por el tronco de mi cuerpo, tras de mí toco unos suaves dedos ¡Elihana! Parece que sigue inconsciente, no la puedo ver, solo siento sus manos, por lo que noto estamos atados a la misma viga pero opuestamente, ella no puede verme y yo no logro visualizarla tampoco.

—¡Elihana!— La llamo esperando respuesta pero no obtengo ninguna —Vamos, despierta, tenemos que huir de aquí— Sigo insistiendo pero es imposible

No veo ninguna persona además de nosotros dos, continuo tocando sus manos intentando hacer leves movimientos para que vuelva a ganar conciencia.

—Lev— Escucho su débil voz, parece que está despertando poco a poco —Lev— Vuelve a repetir y mi corazón duele por no saber cómo está

—Si— Comienzo a hablarle —Aqui estoy, no te veo pero aquí estoy— Intento apoyarla

—Me duele la cabeza— Se queja un poco —Ese desgraciado me golpeó con su arma

—A mí también— Agrego —Tenemos que saber dónde estamos y huir de aquí

Termino de hablarle y escuchamos como alguien abre la vieja puerta de este lugar, no puedo ver su rostro ya que tiene pasamontañas, se acerca a mí y me mira fijamente.

—¿Despertaste?— Me habla en tono burlón —Pensé que te habíamos golpeado demasiado fuerte, sería un problema si te murieras

—¿¡Qué es lo que quieres malnacido!?— Le hablo fríamente mientras lo miro —Soy alguien con mucho dinero, dime cuánto quieres para dejarnos ir

—No nesesito tu dinero, mi jefe ya me ha pagado lo suficiente por tí y tu esposa— Comienza a caminar en dirección afuera nuevamente

—¡Hey!— Le grito y él deja de caminar —Dime quién es tu jefe

—Ya verás— Sale y volvemos a quedar solos

Quedamos en silencio pero no demora mucho y la puerta vuelve a abrirse, un sujeto de corpulento, alto y ojos negros un par de años mayor que mi edad, no es la primera vez que lo veo, sé perfectamente quién es.

—Tú— Le hablo con rencor apenas lo veo —Debí imaginarlo maldito, creí que no te volvería a ver —Mi ira aumenta con cada segundo observándolo

—No me trates así socio— Me responde —Veo que te haz casado, es una mujer muy linda— Ladea su cuerpo a un lado esperando ver a Elihana a mis espaldas —Veo que por fín pudiste superar a tu ex, eso está bien por tí

—¡Callate!— Elihana lo interrumpe—No permito que alguien hable de mí mientras me tiene amarrada de esta manera— Mi esposa tan imprudente y valiente como siempre —¿Ex? Pareces tonto, nos secuestras y comienzas a hablar de ex, esto es ridículo

—Es completamente diferente a Sofía— Sonríe de forma malévola —¿También caerá en mis encantos?— Camina a nuestro alrededor y para frente a mi esposa —Elihana Miller, que linda ¿Te gusta hablar? Creo que debería darte un beso para morder esa lengua que tienes tan activa

—No te atrevas a llamar a mi esposa linda nuevamente— Lo amenazo aunque no estoy en condiciones de hacerlo —Te mataré si intentas hacer cualquier cosa malnacido

—¡Porqué me tratas tan mal!— Habla aunque nisiquiera lo veo —Yo solo digo lo que pienso y eso no es un delito ¿Verdad? Enamorarse tampoco es un delito

—En vez de hablar cosas insignificantes porqué mejor no me dices la razón por la que nos haz secuestrado— Mi esposa le habla nuevamente con la firmeza que la representa

—Tan hermosa como inteligente— Sigue hablando basura —Te responderé porque creo que me haz gustado

—Ella es mi esposa— Interrumpo —No harás lo mismo que hace años, no lo permitiré nuevamente

—Guarda silencio Lev— Me ordena —La razón por la que están aquí es porque pediré una recompensa a sus familiares por la vida de los dos

—¿Qué tipo de recompensa?— Pregunta mi valiente mujer de ojos miel

—Todos sus dos imperios— Responde el idiota que no puedo ver en estos momentos porque está hablando con Elihana

—Mi padre no te lo dará— Le responde ella sin dejarse intimidar —Es demasiado inteligente para hacerlo

—Creo que no lo conoces bien bonita— Él responde —Tu papi, te ama, por esa razón me dará todo a cambio de su adorada hija

Comienza a caminar y se posa frente a mí nuevamente mirándome con desprecio disfrazado de alegría, su mirada intimida a cualquier persona, no a mí.

—Lo mismo que el tuyo— Me habla mirándome con sus asquerosos ojos negros —Tu eres un rebelde que le encanta desobedecer a su padre, pero aún así él te ama

Oh dios esto es malo, tiene razón, aunque nuestros padres duden al principio harán todo por nosotros incluso regalar por lo que han luchado todos estos años, tengo que huir de aquí ¡Mierda! Tenemos que huir de aquí.

Saca de su chaqueta el teléfono y marca a un número desconocido, el teléfono comienza a timbrar y rápidamente alguien responde.

—¿Hola?— Escucho la voz de mi padre al otro lado del teléfono

—¡Papá!— Hablo fuertemente

—Lev ¡Rayos! Donde estás, me han avisado que tu auto fué encontrado en mitad de la carretera y que no habían rastros de tí ni de tu esposa

—Papà escúchame, no le des nada de lo que este maldito de pida— Le digo antes de recibir una fuerte patada en mi mandíbula

—Señor Konstantin— El desgraciado que me tiene secuestrado comienza a hablar

—Gael, tú tienes secuestrado a mi hijo imbécil— Mi padre le habla con rencor

—No me hable así señor, sabe que yo lo estimo mucho, a su hijo también al igual que la nueva integrante de la familia ¿Elihana? Si ella también me cae bien

—Callate maldito, no te atrevas a tocar a mi hijo o si esposa porque no vivirás para contar la anécdota

—No se preocupe— Gael sigue hablando —Ellos estarán bien, siempre y cuando usted me de su imperio firmado

—¡No lo hagas papá!— Le grito —No escuches nada de lo que este idiota diga, si muero sigue con el imperio y mátalo a él

—Y cuéntame qué pasará si no lo hago, amo a mi hijo pero mi organización es más importante —Habla con fundamento aunque sé completamente que es mentira, sé cuando miente

—Pues su querido hijo y la hermosa Elihana morirán lamentablemente, sus cuerpos serán encontrados en algún río

—Nisiquiera lo pienses—Mi padre lo amenaza —Te voy a encontrar Gael y me encargaré de que no respires jamás

—Ya cállese y mejor dígame dónde me dejará las acciones y lo demás de lo que le estoy pidiendo

Afortunadamente mi padre no se deja agobiar y cuelga, aunque sé que lo está pensando, debe estar buscando la forma de saber mi ubicación pero no puede porque no uso ningún artefacto ¡Maldición! Debí haber traído mi rastreador.

—Parece que lo pensará, noté el miedo en su voz aunque sabe cómo ocultarlo, sé lo mucho que tú padre te ama Caleb, y no de dejará morir, lo sé perfectamente

—No le vuelvas a llamar de esa manera— Le ordeno mientras empuño mi muñeca de la ira —Ese nombre es ridículamente desagradable

—¿Porqué? A Sofía le encantaba llamarte de esa manera— Sigue haciéndome perder la paciencia, si no estuviese atado ya lo hubiera golpeado con todas mis fuerzas

—Tampoco la menciones— Sigo insistiendo —¿Solo nos secuestraste para hablar de ese fantasma?

—¿Quien es Sofía?— Escucho la voz de mi esposa —Llevan todo este tiempo hablando de ella pero yo no sé quién es— Mi temor se ha realizado, mi esposa quiere saber todo

—¿Le vas a contar Caleb?— Me pregunta Gael —Es una bonita, intrigante y hermosa historia

—No le contaré absolutamente nada, no le incumbe saber esa estupidez— Intento evadir el tema, entre menos sepa es mucho mejor

—Pues esa estupidez te hace salir de tus cabales— Elihana vuelve a hablar —No creo que sea algo trivial

—No te preocupes hermosa— Nuestro secuestrador camina hacia su dirección —Yo te contaré todo

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