CAPITULO 18
Quieta. Quizá si no repiraba su hermana pensaría que la llamada se había caído.
—Se que estás ahí.
— ¿Qué quieres, Penélope?
—¿Tanto tiempo sin hablar así me saludas?
¿Qué quería?
¿Que deseaba de ella?
Su hermana se había alejado lo suficiente para no merecer sus palabras, su buen trato, su conversación.
Ella no merecía siquiera su educación de responder la llamada.
Pero pensando que era otra persona, había respondido sin querer.
—¿Cómo sigue Mark? — directo al gran