[Punto de vista de Hardin]
No podía esperar a que terminaran los tres meses. Vivir bajo el mismo techo—todavía manejable, pero compartir la misma habitación con Elena era sofocante. Cada segundo con ella ahora se sentía como un castigo al que me había inscrito voluntariamente.
Nada la detendría de irse una vez que el desafío terminara y yo finalmente podría volver a respirar.
Aun con todo, no podía desquitarme con ella. Yo mismo me metí en esto. Así que lo soporté.
Pero una cosa sabía con certe