[Punto de vista de Elena]
Mi pecho no dejaba de oprimirse, por más que intentaba calmarme.
Frente a mí, Hardin se veía más feliz de lo que lo había visto en muchísimo tiempo. Estábamos en la mesa del comedor desayunando, pero cada bocado se me hacía imposible de tragar. La comida se quedaba atrapada en mi garganta, y aun así me obligaba a seguir comiendo.
No podía permitir que notara nada.
No hoy. No cuando me miraba con esa felicidad tan ligera. No cuando entre nosotros, por fin, todo parecía