—Chase, no puedes hacerme esto — dijo Andrew molesto, ya habían pasado tres días y no había podido ver a Kaelyn y se estaba volviendo loco, la había llamado mil veces, le había enviado mensajes y ella, simplemente los ignoraba, por lo que hoy en el trabajo había ido a buscar a Chase, él debía decirle dónde estaba su mujer.
—Andrew, hijo, no creo que sea conveniente.
—¿Por qué? ¿Acaso no te das cuenta que sin ella no puedo vivir feliz? Si en verdad me ves como un hijo ayúdame por favor — la vo