Pasa un mes antes de que le retiren el yeso a Miranda en presencia de su padre y Darién, los dos se miran nerviosos, pero Miranda está muy emocionada para hacerles caso
—Doctor quítelo de una vez.— Le ruega Miranda, lo hace lentamente y ella se muerde las uñas, cuando ve la enorme cicatriz, parpadea rápidamente conteniendo las lagrimas.
—¿Se puede borrar?— Cuestiona intentando cubrirse –No me mires asi.— le suplica a Darien, con la voz temblorosa.
—Miranda yo te amo una cicatriz no hará que te