Mundo ficciónIniciar sesión-Serás, solo mía Clarisa- le dije mientras empecé a besarla otra vez.
Acariciarla de nuevo era fascinante, tocar su piel tan suave, como lo recordada.
La ropa poco a poco iba desapareciendo de nuestros cuerpos. Mis manos se habían vuelto expertos en su cuerpo, la sentía excitar y sorprenderse cada vez más.
Su inocencia, para todo me volvía loco y la besaba con más ímpetu. Quería fusionarme en su c







