Nohemi saludó a Barb cuando se subió al auto, la mujer la trató del modo habitual, como si no hubiesen pasado más de dos meses desde que se vieron por última vez. La llevó hasta su antiguo dormitorio y subió con ella acarreando varias cajas de cartón sin armar, para ayudarla a guardar sus pertenencias.
―No creo que tengas demasiadas cosas, ¿verdad? ―preguntó medio en broma.
―Casi diez años de vida acumuladas aquí ―respondió la pelirroja sonriendo, al ver la cara de sorpresa e incredulidad de Ba