Nohemi se escabulló del penthouse después de almorzar, para variar fue una comida regular, con temas de conversaciones típicos de cualquier persona.
El sitio pautado para encontrarse no quedaba demasiado lejos del campus, un trayecto de diez minutos en auto era todo lo que llevaba; normalmente solía tomar un bus para llegar allí, pero en ese momento tuvo que detener un taxi.
Faltando cinco minutos para la hora pautada, la pelirroja entró en el café. Agradeció el calor que proporcionaba el local