―Lo que voy a contarte es poco creíble, por decir lo menos ―comenzó Zeke, su tono de voz pausado buscaba tranquilizarla―. Pero está relacionado al ensayo clínico del medicamento que tú y tus compañeros están desarrollando.
Nohemi frunció el ceño, su curiosidad pudo más que sus nervios, así que tomó asiento.
―¿A qué se refiere, señor Karras? ―indagó la pelirroja. Él hizo una mueca.
―¿Podrías llamarme Zeke? ―pidió en voz baja―. Cuando me llamas señor Karras siento que estás trazando una línea par