la Sala del Trono de la Luna, mi salón privado en el corazón del castillo. Mis hombres más leales, mis Lobos Alfa, están reunidos alrededor de mí, informándome sobre la seguridad del territorio.
—Mi señor, hemos estado custodiando las afueras del territorio durante semanas —dice mi hombre de confianza—. No hemos visto señales de los lobos de Morax, tu peor enemigo. Parece que han desaparecido.
No lo creo, los lobos de Morax le eran muy fiel a él, y sigo pensando que deben estar planeando algo