La fiesta continúa con un ritmo vertiginoso, los invitados bailando y riendo mientras la música llena el salón. Me siento como una reina, sentada en mi silla, con Venco a mi lado, mientras los invitados se acercan a ofrecerme regalos y felicitaciones. Los vestidos de las damas son elegantes y sofisticados, pero el mío sobresale sobre todos, un verdadero espectáculo de seda y encaje que me hace sentir como una verdadera princesa.
Mi tío y mi prima se encuentran cerca, sonriendo y charlando con l