Su polla palpita en mi mano y restriego la punta contra el clítoris que hace pocos minutos saboreo como un animal. No se que pasara mas allá, no del todo, me han hablado de la primera vez, que duele un poco pero después dependiendo del amante se disfruta un montón y Venco hasta ahora ha demostrado ser capaz de proporcionar un placer inimaginable.
—Marquena—vuelve a decirme así, revolviéndome las emociones—espera.
Sostiene mi mano, y me voltea, sin embargo no suelto su polla, se siente demasiado