ANNA
Los médicos y enfermeras se mueven de un lado a otro, se siente una tensa calma, siento el corte y una presión fuerte en ese lugar, escucho las palabras del médico dando instrucciones y un rato, después escucho el sonido, un llanto ligero y suave.
—Es una hermosa niña, Anna —la doctora James dice, puedo sentir la tensión aligerándose en su tono —una pequeña guerrera.
Exhalo el aire que estaba conteniendo y mis ojos se llenan de lágrimas, levanto la cabeza para intentar verla, los médicos siguen actuando con rapidez, aún necesito la confirmación, necesito que digan que está bien, escucho que vuelve a llorar y es como si volviera a sentir los latidos de mi corazón, una de las enfermeras trae a mi niña y me permite verla por unos cuantos segundos, los que no se me hacen suficientes.
—El equipo de neonatología la llevará a una cuna de reanimación térmica, permitiremos que la veas tan pronto como sea posible —ella sonríe y terminan de trabajar en mí, me llevan a la zona de recuper