Scott se despertó. Recordando que había tenido a Vivian en brazos cuando se quedó dormido, sonrió y la buscó. Frunció el ceño al darse cuenta de que su lado de la cama estaba vacío y se incorporó. Entonces lo oyó… El sonido del televisor abajo.
Se puso los calzoncillos y bajó las escaleras. A mitad de camino, la oyó reír. No muy fuerte, sino con cierta despreocupación. Sonaba tan feliz que sonrió. ¿Qué demonios le pasaba?, se preguntó.
Cuando llegó al salón y vio la caja de brownies casi vacía,