Bethany la invitó a tomar algo con ella y algunas amigas esa noche, y Vivian pensó, sin pensarlo mucho: ¿por qué no?
Cuando llegó al bar de vinos, estaba tan lleno que casi se acobardó y se marchó, pero Bethany la vio y le hizo señas para que se acercara. El grupo de amigas de Bethany era animado y ruidoso, y Vivian se sorprendió al descubrir, una hora después, que casi, casi se lo estaba pasando bien. La mayoría iba a cenar y luego a una discoteca, pero la sola idea de comer algo le revolvía e