Entonces el hermoso hombre que se supone que es mi novio vino caminando hacia mí, seguido se Senga, quien se había quitado aquel turbante que tapaba su hermosa cabellera rizada y reía divertida con la situación, más cuando le sonreí llena de maldad y ella parecía estar tan orgullosa de mi actuación que al estar a mi lado me dio unos leves golpecitos en la espalda, como quien me daba su respeto, algo que me divirtió demasiado, más al ver a Ancok negar con la cabeza al ver que nosotras éramos de