No podía créelo, de verdad que no podía, estaba tan enojada, tan llena de frustración y enojo, que solo camine por aquel parque al que había llegado de la nada y al ver a la mujer sentada en la enorme banca camine hacia ella con un gesto lleno de furia y solo me desplome a su lado mientras daba un gran suspiro y cruzaba mis brazos, en lo que esta me observo de soslayo y sonrió como si nada, la verdad es que jamás había hecho algo parecido, jamás había actuado ante un desconocido de tal manera,