--Tu maldita niña del carajo…--el hombre levanto la mano seguida de esas palabras bruscas, a lo que yo levante mi mirada y lo observe fijamente, quiero ver si me golpearía, quería saber hasta dónde llegaría, quería saber si yo sería tan cobarde de bajar la cabeza y mostrarme sumisa, después de haberme visto tan ruda con mis palabras.
Pero entonces una espalda se atravesó entre el hombre y yo, en lo que observe como aquel que estaba allí frente a mí, yo lo conocía perfectamente, de hecho ya le h