Mundo ficciónIniciar sesiónRodrigo.
Escucho el grito de Lizzie y mi primer instinto es echar mano del arma que tengo en el cajón de mi mesa de noche. Normalmente no hay un arma ahí, pero anoche llegué tan cansado que no tuve ganas de estar hurgando en la caja fuerte para meterla.
La rastrillo y me dirijo al baño en una posición defensiva, esperando encontrar a alguien atacando a mi esposa, pero todo lo que veo es a Lizzie hecha un ovillo a los pies del lava







