Mundo ficciónIniciar sesiónLizzie
Me limpio las lágrimas porque la Emperatriz no es el tipo de mujer que le daría el gusto a un hombre de llorar por él. Miro el sobre que tengo entre las manos y le doy vueltas, sin saber exactamente qué hacer con él.
Veo cómo Rodrigo se va, seguido por Mateo, que lleva el rostro ensombrecido por la tristeza; y por Diego, que si bien no ha sido el hombre más amado por mis hermanas, o mejor dicho, por Sabrina, c







