Me marche del dormitorio de mis hijos acercandome al salón donde tenia mi bolso, viendo a mi marido vestido, con una camisa blanca, y un traje a juego con sus preciosos ojos azules, nos acercamos los dos a la entrada de la casa abriendonos el chofer la puerta de la limusina, sentandonos los dos en los asientos de cuero negro, cerrando la puerta el chofer, marchandonos de la casa a los pocos minutos. Llegamos al hotel donde se celebraba la fiesta, bajando del vehículo cuando el chofer nos abrió