CAPÍTULO DOSCIENTOS SESENTA: QUIÉN OSA MOLESTARME.
POV MAGNOS.
Me levanté con Amelia en mis brazos y caminé hacia la escalera. Comencé a subir a nuestra habitación, con cuidado de no despertar a mi embarazada testaruda. Si hay algo que he aprendido es no despertar a Amelia ni dejarla con hambre. Se pone muy irritada cuando eso sucede, y nadie querrá ver a esta bajita irritada, se vuelve furiosa.
— Yo tampoco me gusta que me despierten de mi sueño de belleza, y odio que me dejen con hambre, así que entiendo a nuestra esposa — dijo Cosmo, ponién