CAPÍTULO DOSCIENTOS CUARENTA Y UNO: LLEGUÉ PARA QUEDARME.
POV MAGNOS.
Rabia, odio y culpa dominaban mis pensamientos tras la revelación de Morgana. Sentía un deseo insano de matar al desgraciado que causó esta maldición a los lobos. La culpa comenzaba a consumirme, sabiendo que esta maldición estaba destinada a mí.
Aún de pie, observaba a Morgana con rabia mientras ella revelaba todo sobre la maldición. Mis pensamientos y sentimientos eran un caos, y el descontrol amenazaba con dominarme.
Fue cuando sentí sus brazos alrededor de mi cintura, su cuerp