POV AMELIA.
Al salir de la cafetería, una mezcla de nerviosismo y esperanza nos acompañaba. Morgana se despidió de nosotros en el camino y se dirigió a casa, mientras que yo, Jake y Cecilia nos dirigimos al laboratorio. Cuando finalmente llegamos, la magnitud de lo que estaba a punto de suceder comenzó a pesar sobre nosotros.
El laboratorio estaba bullendo de actividad. Los científicos se movían de un lado a otro, ajustando equipos y preparando todo para el gran experimento. Tan pronto como en