BREEN
Al día siguiente, ya mi energía se encontraba recargada; sin embargo, no me sentía con muchos ánimos de salir de la habitación para buscar lo que necesito y poder escapar. Si me puedo robar un maldito móvil, de la persona que sea, podré llamar a Madison y ya ella sabrá qué hacer.
Me di una ducha larga en la tina, puesto que no podía mojar mis vendajes. Es lo que necesitaba para relajarme y quitarme todo el peso de la verdad, que cargaba desde que me enteré del verdadero nombre del imbécil