El salón de coronación, que antes era majestuoso, ahora se sentía como un frío ataúd de piedra.
Aunque el fuego de la chimenea ardía alto, la temperatura en el corazón del Palacio de Obsidiana seguía descendiendo.
Aria Crescent estaba sentada en su trono de reina consorte, pero su cuerpo temblaba violentamente.
Debajo de su pálida piel, venas de color azul plateado comenzaron a aparecer, moviéndose lentamente como si un líquido helado fluyera por sus venas.
"Madre..." Lucian tomó la mano de Ari