Rahmi
Rebeca abrió la puerta con una blusa que más parecía un camisón, con todas las piernas al descubierto y prácticamente desnuda, me enojé y poseí de tanta rabia.
Una ira que no sé de dónde vino, algo que nunca antes había sentido.
¡Mierda!
Todo iba tan bien con mi amor y de repente ella está desnuda frente a otro hombre. Esa blusa hasta mostraba su vagina.
Dios mío, el mesero debe haber tenido una erección y no puedo creer que se haya desnudado frente a un hombre extraño. Sé que soy un extr