Capítulo 267
Cada número rojo que cambiaba en la pantalla digital era un golpe directo a su estómago. La adrenalina le corría por las venas quemándole la sangre. Estaba a punto de verlo. Después de casi un mes completo de agonía, de pelear a muerte contra Emilio, de ahogarse en problemas y de llorar en absoluto