El paquete llegó un martes.
Sofia lo encontró fuera de la puerta de su apartamento a las seis cuarenta de la mañana cuando volvió del archivo comunitario donde había estado desde las cuatro y media. No había estado ahí cuando se fue. Lo sabía porque tenía el hábito específico de notar el estado del pasillo cuando salía para el archivo en las primeras horas, un hábito que había desarrollado en las semanas después de la fotografía en la casa de Marisol, un hábito que no había decidido desarrollar