Sofia se fue a las cuatro.
Había pasado la tarde completando la documentación de la sección del incendio del archivo, trabajando a través de cada elemento con la precisión enfocada que traía a todo, construyendo el registro probatorio que eventualmente necesitaría existir antes de que cualquier cosa de lo que habían encontrado pudiera integrarse en el proceso regulatorio. Cuando terminó empacó sus bolsas de investigación y se quedó en el umbral de la habitación de documentos y miró a Alessandro