Se quedó inmóvil contra él, abriendo los ojos de golpe al recordar a Isabella, su mejor amiga, que tal vez no aprobaría que se acostara con su hermano. Lo apartó, ignorando su mirada desorbitada y la firmeza de sus músculos que se tensaron bajo su tacto.
—¿Qué te pasa? —preguntó él, extendiendo la mano y acariciándole la barbilla, escudriñando su rostro con curiosidad—.
—Yo… Ummm… —comenzó ella—, no creo que debamos llegar tan lejos.
Derek la miró fijamente por un instante, y por un segundo ell