Fue idea de Tessa que Isabella organizara una fiesta de inauguración para celebrar su nueva casa. Claro que sí. Estas ideas siempre venían de ella, e Isabella había aceptado porque Tessa podía ser muy persuasiva cuando quería y era difícil decirle que no.
—¡Fiesta de inauguración! —anunció en cuanto metieron la última caja en la nueva casa de Isabella—. No puedes mudarte a una casa tan bonita y no celebrarlo. ¡Es ilegal!
Isabella se rió, ya cansada pero radiante de orgullo, mientras contemplaba