Pensando en todas las cosas que su hermano había hecho en ese palacio, viendo los cambios que había hecho desde el momento en que se convirtió en el jefe de esa empresa, Stefan no pudo evitar reírse, ahora ese era su lugar, su palacio, podía hacer lo que quisiera.
—Mm, estoy pensando en cambiar los marcos de las pinturas de aquí— dijo Stefan y entonces, se rió.
Esa forma presuntuosa de ser que siempre iba a caracterizar a Stefan salió a relucir en el momento en que se dio cuenta de que tenía el