Capítulo 16. Debes venir a casa de inmediato
Benjamín dudó por un momento, observó a Ana Sofía y sabía que si no le mostraba el celular eso crearía un abismo entre ellos más grande que el anterior, respiró profundo y se lo pasó, sin perder detalle de la expresión de su rostro. Ella lo tomó y por varios segundos que al hombre le parecieron eternos, lo sostuvo en su mano y ella se lo regresó.
—¿No lo vas a ver? —interrogó sin poder creer que ella no fuera a revisar. Mientras lo tomaba de nuevo.
—No, voy a creer en lo que me cuentes —esperó