Desde muy joven, Ethan mostró signos de comportamiento perturbador. Su fascinación por el sufrimiento de los animales y su habilidad para idear estrategias poco comunes llamaron la atención de su padre desde una edad temprana. Sin embargo, en lugar de abordar estos problemas de manera adecuada, su padre optó por ignorarlos o incluso alentarlos, lo que contribuyó al desarrollo de la personalidad retorcida de Ethan.
A medida que Ethan creció, su comportamiento se volvió más siniestro y manipulado