Para muchos empleados, la noticia de la crisis financiera fue un golpe emocional devastador. Muchos habían dedicado años de su vida a la empresa y ahora se encontraban en una situación de incertidumbre e inseguridad laboral. La moral estaba en su punto más bajo, y la desconfianza y la sospecha se apoderaban del ambiente de trabajo.
En medio de la crisis, surgieron preguntas sobre la responsabilidad y la transparencia en la gestión de la empresa. Los empleados exigían respuestas y medidas concre