Capítulo 57. Hermanos Blackstone
La mañana siguiente, Sofía despertó rodeada de amor y felicidad. Primero el silencio, tan solo el cántico de los pájaros que se colgaban de la ventana, después los murmullos y las risas, hasta que los vio.
Marcus y Camila.
Los dos entraron. Marcus llevaba una charola con fruta picada y demás alimentos, y Camila llevaba entre sus pequeñas manos un ramo de flores frescas que su padre había conseguido del jardín esa misma mañana.
— ¿Y esto? — preguntó Sofía, feliz, asombrada.
Marcus se inclinó sobr