C7: «El único repugnante aquí soy yo».
Lenya se paralizó ante dicho cuestionamiento, para después girar lentamente hacia ella.
¿Lástima? ¿En verdad aquel sentimiento que se había originado en su alma era algo tan simple como eso? ¿Lo estaba haciendo porque sentía compasión?
No. Definitivamente, esa no era la razón. No lo sabía con exactitud, se suponía que no le agradaba así que no comprendía muy bien por qué quería ser amable con Arantza, pero no lo hacía por lástima.
—¿Piensas que esto se trata de una obra de caridad? —articuló Le