C60: Ahora soy Landon y ese es el nombre que llevaré hasta la muerte.
Siguieron platicando por un rato más, hasta que el vino empezó a afectar el juicio de ambos. Decían cosas sin sentido, por lo cual se echaban a reír, pero se recordaban en cada minuto que debían hacerlo en silencio para evitar que Carla se levantara.
—Arantza, ¿ya te he dicho lo hermosa que luces ahora? —articuló de repente.
—Me lo has dicho un montón de veces —resaltó—. Pero me gusta. No dejes de decírmelo —sonrió.
—Nunca me cansaré de decirte lo preciosa que eres, por dentro y por fuera —asev