GRECO
Entro a mi oficina, mi amigo Paul me espera con información y muevo mi cuello exasperado.
Nina me tiene así, exasperado.
—Sabes algo de los movimientos de la otra manada—entro queriendo sacarme de la cabeza lo que sucede con ella.
Mi lobo, se me hace imposible ya controlarlo, esta desesperado por sentir el calor de su mate.
No la quiero, como mi pareja destinada y mucho menos como mi luna.
Ya había escogido una pareja para ser mi luna, pensaba que en un futuro lejano encontraría mi