A partir de ese día, el tema se dejó de mencionar, al menos en mi presencia, supongo que había quedado claro lo mucho que me molestaba que insistieran con lo mismo.
Cada vez era más difícil conseguir aliados, con los constantes ataques de Hashim, muchas aldeas nos estaban cerrando las puertas, cada vez teníamos que hacer viajes más largos para conseguir víveres para mi gente.
En el pueblo podíamos fabricar alimentos como pan, mermeladas, carnes secas, etc. Podíamos conservar algunos otros alim