La Mansión Valderrama ahora se siente como un monumento a la victoria.
Desde la toma del poder en la junta directiva de ayer, el aroma del poder de Sebastián se percibe en cada rincón de los pasillos.
Nuevas alfombras persas, pinturas de millones de dólares que reemplazan la colección rígida de Mateo, y sirvientes que se inclinan más bajo cuando Valentina pasa.
Pero para Valentina, este lujo resulta sofocante.
Ella está sentada en un sofá de terciopelo en la sala principal, mirando la pantall