Los días siguientes fueron extrañamente pacíficos, como la calma engañosa después de una tormenta devastadora. Dante había hecho público todos los crímenes documentados de su padre, estableciendo un fondo masivo de cincuenta millones de dólares para compensar directamente a las familias afectadas por las prácticas comerciales despiadadas de Ricardo Santoro. La prensa lo llamaba valiente, honorable, un ejemplo inspirador de cómo la siguiente generación podía ser infinitamente mejor que la anteri